Tres
Tú mismo lo decías.”Más de tres polvos es una relación”.El primer día fueron dos.El segundo, cinco.No hubo un tercero.Me pregunto si te habrás divorciado ya.
Tú mismo lo decías.”Más de tres polvos es una relación”.El primer día fueron dos.El segundo, cinco.No hubo un tercero.Me pregunto si te habrás divorciado ya.
Hay algo gracioso en los primeros encuentros. Los comentas, antes, con tus amigas, que te revisan la ropa, te proponen ir de compras (”ya no da tiempo”), repasan tus braguitas, eligen sujetador por ti y, a menudo, pretenden disfrazarte con sus prendas….
Cinco horas mal contadas me sirvieron:-para abrazarte las costillas.-para comprobar que besas como si quisieras aprenderte mi boca.-para darnos la mano por la calle y reírnos de los juegos adolescentes.-para descubrir que un polvo en un ascensor cuand…
Puedo evocar el olor de tu cuerpo cuando me apetece. Pero a veces llega sin avisar, y de otro modo. Un jovencito que usa el mismo desodorante, mi esponja pasando cerca de mi nariz con el gel de Yves Rocher ecológico y casi sin aroma que compré para c…
Me gusta dormir pegadita a tu espalda. Y despertarme a trompicones, durante la noche, para besarte entre los omoplatos, rozarte la piel que cubre tu columna vertebral, pasar mis dedos por tus corvas, seguir la curva del deltoides y el camino que traza …
Me gustas todo tú. La ternura con la que me acaricias, siempre. La pasión que imprimes a tus movimientos cuando ya no puedes más. Las ganas que te comes. La timidez con que me recibes.También me gusto yo cuando estoy contigo.Imagen de FDB.
-¿Y si te depilaras entera? Me da morbo…Te recibí con una falda, nada más, tendida en la cama, las piernas arqueadas, el sexo en sombra. No tardaste en quitarte la ropa dos minutos, mientras yo te iba mostrando, poco a poco, y me abría cada vez m…
Aprendí a masturbarte.Me aprendí tu olor de memoria.No sólo para evocarlo.Si me pongo, también lo paladeo.
Siempre acaricias lento. La curva de mi espalda mientras yo me monto encima de ti, vestidos aún, y me froto contra tu sexo. Los párpados, que cierro, los dos a la vez, mientras me besas. La areola, trazando círculos. La cara interna del muslo y mis …
Yo sé lo que me hago, me dijiste. Nunca adiviné tus intenciones. Pasamos varios días juntos. Besos, abrazos, cotidianeidades varias, lamidas… No estuviste en mí nunca. Yo sé lo que me hago.Una tarde, en un bar, cerveza va, cerveza viene, te desc…
Si te toco el glande, lo noto mojado y lamo mis dedos. Si me lames un pezón, mi boca se seca y tomo aire. Si presiento tu dureza, me arrimo más a ti. Y me muevo.Todo me gusta.Pero lo que más me apasiona es escucharte. Oír tus gemidos quedos cuando …
Tengo retazos de todos los momentos formando un puzzle en la memoria. La manera de tocar con la palma de la mano, el momento en que tu sexo jugaba con mi sexo sin entrar, el jabón escurriéndose entre tus dedos, el calor tan soportable de finales de l…
Rondar no es sólo dar vueltas. No es sólo un flirteo con un resultado más o menos preciso -una cama, dos cuerpos de encuentros y desencuentros-, ni es sólo una búsqueda de lo que no sabemos si ocurrirá hasta que tú no me atraigas y yo no me aban…
Hoy he ido a comprar ropa interior. Me hacía falta, para unos pantalones negros de esos finos en los que se adivina absolutamente todo. No sé dónde he puesto el tanga negro que me compré la primera vez que nos vimos: ese que tenía piedritas en los…
Paso la mañana haciéndome fotos. Un ojo, la boca, la mano encima de un pecho, los dedos apresándome el pezón, el cuerpo entero y desnudo delante de un espejo. Descarto algunas. Paso otras a blanco y negro.-¿Te excitaba pensar que las hacías para …
Fueron tres cuartos de hora exactos en lo que no dio tiempo a casi nada.Desde entonces, cada vez que me abrazas, me deshago.Imagen de Artashes Martirosian.
Siempre he tenido una imaginación fragmentada. Nunca recuerdo el todo: sólo planos detalle y sensaciones, sabores, olores, palabras. La curvatura de un hombro dorado; la línea de separación del pecho; unas manos muy sabias, de dedos cuadrados, …
Me gustan tus manos de dedos cuadrados, los brazos contundentes, la mirada que me esquiva, la forma de chasquear la lengua, esa medio sonrisa lobuna que anticipa el momento del ataque y el abrazo -tus manos en mi pecho, tu sexo entre mis nalgas- con el…
Me gusta tu sonrisa. La forma en que abres los labios en el momento de verterte, tu lengua buscando otra lengua, hundida en mi saliva; tu boca abarcando mi boca como si quisieras comerme entera.Pero, sobre todo, la sonrisa de la calma y del después, j…
No me lo creí porque no suelo creérmelo, porque nunca me creo nada hasta que no lo tengo encima, hasta que la posibilidad no se vuelve palpable y medible, un cuerpo y otro cuerpo, dos ternuras, una mirada ansiosa, tu socarrona sonrisa al saber que ll…
Al final comienzas a pintarme las rayitas del cuerpo. Una colina que es un valle, como en el cuento de Alicia, un lunar que se alza, las arrugas que se forman en el brazo, la línea alba por la que llegas al bosque y a esa cueva que parece una herida.T…
Apoyas la cabeza en mi vientre, sin mirarme, mientras tus dedos juegan en la entrada de mi cuerpo, el corazón y el índice deteniéndose en mi ano, apretando el exiguo trocito de carne que lo separa de la vagina. No se adentran, noto. Me separan los l…
Me han contado mil primeras veces y el 99 por ciento fueron desastrosas. La mía surgió sin avisar, con un casi completo desconocido de acento dulce y cuerpo rotundo que me dio una lección de anatomía, me hizo reconciliarme con un pecho del que hab
Lo intentas. Sé que lo intentas. Un polvo lento, suave, tu polla centímetro a centímetro entrando y saliendo de mi cuerpo para volver a entrar, el ritmo cadencioso, los besos dulces, mis manos bajando por tu espalda intentando aferrarte por completo…
La mejor manera de que una canción deje de doler es escucharla muchas veces. Por eso la oigo. Me recuerda, al principio, a una película de Lynch. No la conocía hasta que me la pinchaste por teléfono y descubrí que yo era ella -she moves me like a …
Fumo un Vogue polaco: uno de esos cigarrillos largos, blancos y estrechísimos que son a la vez sexies y glamourosos. Recuerdo tres días de hotel, el cenicero en tu pecho o mi barriga, el pitillo de después, que sabe a gloria, para volver a comenzar …
En el antiguo Egipto, se cuenta, fabricaban perfumes con el sudor de hombres vigorosos y fuertes. En este mundo tan aséptico y saludable -o que lo pretende- hemos aprendido a tapar los olores. Alguien no huele a él: huele a su colonia, aunque la colo…
Ni la voz, ni los gemidos, ni un baile, ni un cuerpo rodando sobre el mío, ni una palma de la mano recorriendo pieles, ni el sudor, ni las lenguas, ni la mirada, ni la humedad, ni la apertura, ni la entrada y mucho menos la salida.Nada de eso me sirv…
Me buscas y te busco. Te busco mientras tiemblo. No existen las palabras. Quiero bailar contigo.Te aprendes mi piel. La piel que no sabía que era mía. Observas mis reacciones. Quiero bailar contigo.Tu cabeza en mi vientre. Mi pierna entre tus piernas…
Me estoy guardando los recuerdos, todos para mí. El primer abrazo en la puerta, la manera de esconderme en tu hombro antes de comenzar a besarte con los ojos cerrados -nunca los cierro, salvo contigo-, el dibujo que trazó tu mano por encima de la cin…