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Vilanova estava de festa. El Carnaval havia començat i tota la ciutat bullia enfebrada d’alegria. El rei Carnestoltes havia arribat el divendres i amb ell, la disbauxa. Els carrers, engalanats amb tota mena de penjolls alegres i divertits, competien per endur-se el primer premi del concurs que les Associacions de Veïns convocaven cada any. Els [...]
Poseidón no es un dios benévolo. ¿Por qué iba a serlo? Ninguno lo es. Todos son mezquinos, manipuladores, vengativos, injustos… Su ira no tiene límites y su egoísmo es absoluto. Nunca pude saber en qué pensaba el rey Minos cuando le desafió, pero desde luego no creo que tuviera la mente muy clara.
Según las leyendas, Ganímedes era un niño de 11 o 12 años cuando fue raptado por Zeus mientras vigilaba el rebaño de ovejas de su padre, el rey Tros (del que derivó el nombre de Troya). No puedo escribir un relato romántico con leves pinceladas de erotismo protagonizado por un niño por razones obvias, así [...]
Veo alejarse el barco de Teseo, príncipe de Atenas. Acaba de dejarme abandonada en esta minúscula isla y debería estar más que enojada pero… sí, no te sorprendas, en mis labios aflora una sonrisa. ¿Por qué? Porque no ha hecho mas que cumplir con mis deseos. Aquí es donde quería estar porque aquí es donde [...]
Significado: Amor, belleza, virtud.
Esta hermosa flor de suavisima fragancia, es considerada la reina de las flores. Cascadas de rosas han embellecido lujosas fiestas y ceremonias. La flor ha inspirado a poetas y pintores; es el símbolo del amor, la belleza, de la virtud, de la confianza, de la virginidad, del misterio y del pecado. Es [...]
Y a la hora del crepúsculo, llegaron al pie de la montaña. No había en el lugar señal de vida, ningun indicio de agua, ni rastro de plantas, ni sombra de aves veloces; nada sino soledades elevándose hacia soledades. Y la cumbre se perdía en el cielo.
Entonces el Bodhisattva dijo a su joven compañero:
1 Disolvióse la junta y los guerreros se dispersaron por las veloces naves, tomaron la cena y se regalaron con el dulce sueño. Aquiles lloraba, acordándose del compañero querido, sin que el sueño, que todo to rinde, pudiera vencerlo: daba vueltas acá y a11á, y con amargura traía a la memoria el vigor y gran [...]
1 Así gemían los troyanos en la ciudad. Los aqueos, una vez llegados a las naves y al Helesponto, se fueron a sus respectivos bajeles. Pero a los mirmidones no les permitió Aquiles que se dispersaran; y, puesto en medio de los belicosos compañeros, les dijo:
6 ‑¡Mirmidones, de rápidos corceles, mis compañeros amados! [...]
Edipo cruzó las manos sobre el regazo y alzó la frente. Permanecí en silencio, por temor a que mis palabras lo devolvieran a las tinieblas. De repente se enderezó.
-¡Antígona!- llamó, en el tono de un hombre acostumbrado a ser obedecido.
La muchacha se acercó. Su actitud semejaba la de un perro que observa en la casa [...]
1 Los troyanos, refugiados en la ciudad como cervatos, se recostaban en los hermosos baluartes, refrigeraban el sudor y bebían para apagar la sed; y en tanto los aqueos se iban acercando a la muralla, con los escudos levantados encima de los hombros. La Parca funesta sólo detuvo a Héctor para que se quedara [...]
1 Mientras los aqueos se armaban junto a los corvos bajeles, alrededor de ti, oh hijo de Peleo, incansable en la batalla, los troyanos se apercibían también para el combate en una eminencia de la llanura.
4 Zeus ordenó a Temis que, partiendo de las cumbres del Olimpo, en valles abundante, convocase al ágora [...]
1 Mientras los troyanos y los aqueos combatían con el ardor de abrasadora llama, Antíloco, mensajero de veloces pies, fue en busca de Aquiles. Hallóle junto alas naves, de altas popas, y ya el héroe presentía lo ocurrido; pues, gimiendo, a su magnánimo espíritu así le hablaba:
6 ‑¡Ay de mí! ¿Por qué los melenudos [...]
La mañana siguiente amaneció verde y dorada. Una trenza de cabellos rojos me cosquilleaba el pecho. Las colinas áticas nadaban en una bruma dorada, sobre un mar centelleante, y parecían lo bastante cercanas para darles con una flecha. Pensé que eran extrañas las costumbres de los minonaos y cuán difícil le resultaba a un heleno [...]
1 No dejó de advertir el Atrida Menelao, caro a Ares, que Patroclo había sucumbido en la lid a manos de los troyanos; y, armado de luciente bronce, se abrió camino por los combatientes delanteros y empezó a moverse en torno del cadáver para defenderlo. Como la vaca primeriza da vueltas alrededor de su [...]
Ved al pálido mártir con su túnica
convertida en llamas.
Todavía se refiere esto en las espesuras de la montaña de Berbulda, y para corroborar su narración, señálase lo que aún queda en pie de la misión: una casa sin techo y sin ventanas. El Gran Dios Dungara, el Dios de las Cosas tales como son, el [...]