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Archive for the 'Fragmentos de mis lecturas' Category

Los tres mosqueteros, veinte años después – Alejandro Dumas

Desde el tiempo en que en nuestra historia de Los Tres Mosquete­ros, dejamos a Artagnan en la calle de Fosseyeurs, número 12, habían pasado muchas cosas y sobre todo muchos años.
Artagnan no había faltado a las circunstancias, pero las circuns­tancias le habían faltado a él. Mientras estuvo rodeado de sus amigos, vivió en medio [...]

Deryni, el resurgir – Katherine Kurtz

Rhemuth la Hermosa. Así llamaban a la ciudad. No era difícil ver por qué.
Morgan guiaba su cansado corcel por entre la lenta marea de peatones y carretas; seguía a lord Derry hacia las puertas del palacio. Miró pensativamente su atuendo sombrío, tan notorio entre el esplendor del oropel: casi toda su armadura de malla estaba [...]

Las puertas de Anubis – Tim Powers

La gruta subterránea se había formado mediante el derrumbe, sólo Dios sabia cuánto tiempo hacia ya, de unos doce niveles de alcantarillado; los escombros habían ido desapareciendo en el pasado, a manos de los saqueadores o arrastrados por la corriente.
La gruta tenía la forma de una inmensa estancia, sostenida por las grandes vigas que en [...]

El húsar, de Arturo Perez Reverte

Frederic vio atraída su atención por un viejo húsar solitario que había a poca distancia. Montaba un inmóvil caballo tordo, sobre el pomo de cuya silla se apoyaba con el codo izquierdo, ligeramente encorvado hacia adelante, pensativo, con la mirada perdida en el infinito. No sólo el aspecto del húsar, mostacho, coleta y trenzas salpicadas [...]

Dos para conquistar - Saga Darkover - Marion Zimmer Bradley

Melora estaba de pie tan cerca de él que Bard percibió el leve perfume de su cabello y su capa.
-Tenía miedo- agregó ella-, de que si la batalla no nos favorecía, yo no fuera capaz de matarme, y de que llegara a aceptar… la esclavitud, la violación antes que la muerte. La muerte me pareció [...]

En las montañas de la locura - H.P. Lovecraft

La tracería de arabescos consistía totalmente en líneas hundidas, cuya profundidad en los muros no erosionados era de entre una y dos pulgadas. Cuando aparecía algún medallón con grupos de puntos en él -evidentemente inscripciones en algún idioma y alfabetos primitivos e ignotos-, el rebajamiento de la superficie lisa sería tal vez de una pulgada [...]

Teseo, rey de Atenas - Mary Renault

Edipo cruzó las manos sobre el regazo y alzó la frente. Permanecí en silencio, por temor a que mis palabras lo devolvieran a las tinieblas. De repente se enderezó.
-¡Antígona!- llamó, en el tono de un hombre acostumbrado a ser obedecido.
La muchacha se acercó. Su actitud semejaba la de un perro que observa en la casa [...]

Dias de speed a falta de rosas - Kike Babas (con ilustraciones de ramone)

El olor
Echado a la cuneta Jose Luis esperaba fuera del coche a que la Guardia Civil terminase con el registro. Tras una somera inspección ocular le tocaba el turno al perro, que lógicamente olisquearía entre los asientos y encontraría el medio kilo de speed escondido.
A un lado del arcén Jose Luis esperaba la cárcel.
Hedía el [...]

Barrayar - Lois McMaster Bujold

Al fin retrocedió y logró apartarse (trató de no pensar “de la manada”) para disfrutar unos momentos de silenciosa contemplación. Qué mezcla tan extraña era Barrayar, en un momento hogareño y familiar, y al siguiente ajeno y aterrador; el espectáculo no estaba nada mal, aunque… ¡Ah! Eso era lo que faltaba, comprendió finalmente. En colonia [...]

El rey debe morir - Mary Renault

La mañana siguiente amaneció verde y dorada. Una trenza de cabellos rojos me cosquilleaba el pecho. Las colinas áticas nadaban en una bruma dorada, sobre un mar centelleante, y parecían lo bastante cercanas para darles con una flecha. Pensé que eran extrañas las costumbres de los minonaos y cuán difícil le resultaba a un heleno [...]

La historia de Lisey - Stephen King

Sigue escudriñando inquieta el jardín oscuro. Ha apagado la luz de la cocina creyendo que así lo verá con más facilidad, pero aún con la ayuda de la farola que laumbra el jardín contiguo, las sombras son dueñas de media pendiente. En el jardín contiguo, un perro lanza un ladrido ronco. El perro se llama [...]