.


Archive for the 'Erotismo en la mitología griega' Category

Tiresías, experto hermafrodita.

Escucha este cuento interpretado por Ananda:
o léelo:
Zeus, dios de dioses,  y su esposa Hera charlan después de su coito divino sobre cual de los dos ha gozado más, disertan sobre el  grado de disfrute de los hombres y de las mujeres. Ella, que es la diosa guardiana de las buenas costumbres matrimoniales y adalid de [...]

Ninfomanía olímpica

Escucha este relato interpretado por Ananda:
o léelo:
Una mujer bonita, sexualmente libre como el viento, corre grandes peligros aunque su residencia sea el mismísimo Olimpo. Ese fue el caso de Eos, la diosa de la aurora, una preciosidad como lo son los amaneceres, toda luminosa, con su túnica azafranada bordada en flores.
Tan hermosa como apasionada, muchos [...]

La lluvia dorada de Zeus

El todopoderoso dios Zeus era tremendamente cachondo, lascivo, promiscuo y fecundo. Un portento de deseo sexual con inteligencia emocional baja y empatía escasa, egocéntrico caprichoso al que le importaba bien poco el disfrute de la mujer. Estaba casado con Hera a la que le fue todo lo infiel que le dio la gana.  Hera siempre [...]

El que la tiene más grande.

Aquí dejo la historia de Príapo, podeis escucharla interpetada por Ananda:

o leerla:
Príapo, hijo de la diosa del amor Afrodita y del dios Dionisos es un ser feísimo con la verga tremendamente inmensa. Cuando digo inmensa hablo de proporciones míticas: tres, cuatro, incluso cinco palmos de carne firme que a los griegos, y después a los [...]

Cuento erótico de tradición oral.

Ananda, al que conoceis como comentarista ocasional de Erotomana, me propuso hace un tiempo interpretar con voz alguno de mis relatos y, a pesar de parecerme la idea excelente, nos encontramos con el inconveniente de que mis cuentos están en boca de mujer y no casan con una voz masculina, con una salvedad: los relatos [...]

Pasífae: ¿origen de la expresión “poner los cuernos”?

Pasífae andaba resentida debido a las repetidas infidelidades de su marido, el rey Minos, aficionado impenitente a las ninfas locales. Tan harta estaba que ensortijó su semen  para que, en caso de que él eyaculara fuera de casa, disparara serpientes, escorpiones y ciempiés. Tal sortilegio espantaba, lógicamente, a las amantes, pero una de ellas consiguió [...]