Jabón
Sé que, cuando me duche contigo, vas a lavarme mucho rato. Tus dedos, concienzudos, dentro de mí.Y que me mojarás para después secarme. Y que, mientras me secas, volveré a estar mojada otra vez.
Sé que, cuando me duche contigo, vas a lavarme mucho rato. Tus dedos, concienzudos, dentro de mí.Y que me mojarás para después secarme. Y que, mientras me secas, volveré a estar mojada otra vez.
Y que se abran ante vosotros todos los caminos…
Felices fiestas. Porque ahora hay fiestas. Aprovechadlas para el cuerpo.Imagen de Matthew Sherfenberg.
Mientras te espero, escribo y fantaseo. Busco fotos. Ya dije lo que ocurría con las imágenes, siempre. Pero a veces ocurre también cuando te pienso, los dedos diestros, la piel suave, esa forma de mirarme y no mirarme con los ojos entrecerrados cuan…
Si pienso en ti, acabo tocándome.Imagen de Tkachenko Roman.
-Date la vuelta.Te gusta mirarme. Te gusta hacerme cosquillas en la espalda y en la cintura, dibujarme arabescos, notar cómo me río y cómo me erizo. En la mesilla hay aceite de masaje, depositas un beso en mi nalga, te lubricas un dedo.-Cierra los o…
Quiero besos con sabor a tabaco, a marihuana, a hachís, a café solo y a cerveza. Para descubrir después que tu boca tiene un sabor único que sólo yo conozco y que no puedo describir sin evocarlo.
Si te desnudo también veo tus heridas. Veo cómo juegas con el mundo, cómo no lo comprendes, cómo quieres evitarlo. Veo todas las realidades que habitan tu cuerpo y tu cerebro: la idea de la mujer que no tiene plural; la política que todo lo abarca…
Así. Cuando me pides que me dé la vuelta, que ponga los hombros pegando a las sábanas, que baje mucho más el pecho para alzar mucho más aún las caderas y te oigo, detrás de mí, después de un beso en la grupa, un beso con lengua que me hiende y…
Nuestras pieles nos llaman. Nos siguen llamando, porque sólo hace falta un abrazo cotidiano para que yo me deshaga y comience a apretarme contra ti. Busco notarte. Por eso me aferro siempre más rato del que recomendaría la prudencia. Porque sé que …
Muy bien. Hazlo. Ya.Pero no dejes de mirarme a los ojos.
Tú afanado delante del ordenador.Y yo queriendo afanarme debajo de tu mesa.Imagen de Helmut Newton.
A veces creo que tú y yo podríamos dormir abrazados.Claro que no sé si para ti soy de esa clase de mujeres.Imagen de Withwanderlust.
Abre las piernas.Imagen de Kai Heidrich.
Te escribo en un bar, delante de una copa de vino. Nunca hemos bebido juntos. Las borracheras te saldrían baratas: preciso tres para estar expansiva, abierta y expuesta y un par de copas -ron, esta vez, preparado: ron, cola, azúcar moreno, un buen ch…
Quiero dormir y soñar contigo.Y despertar con el sabor de los besos que me diste.
¡Bébeme!Imagen de SanTillo.
2008 fue el año en que empecé un sexy-blog. Pasaron otras muchas cosas: entre ellas, que despido los últimos 366 días de la mejor manera posible. Ha estado bien: 2008, digo. Con sus putadas, supongo, pero no las recuerdo, porque no suelo acordarme …
A veces lo imagino. Que tú tampoco sabes. Que tienes que ir descubriéndome poco a poco, que sabes que la primera vez no se parecerá a ninguna de las otras primeras veces que hayas tenido antes, que titubearás y yo me haré más fuerte y más segura…
Te echo de menos en mi cama.Ese lugar en el que no te he visto nunca.Imagen de Martín Yusti.
Dicen que son las mujeres las que eligen. Debo de ser, en esto, como en tantas otras cosas, la excepción que confirma la regla. Jamás he sabido que algo iba a ocurrir hasta que no lo he tenido encima. Podría decir que no me quedó más remedio que d…
Me gustan las cosas tontas. Trazar la curva de tu axila, besarte el ombligo, aspirar tu olor, observar la colina de tus nalgas, que mi dedo índice cuente tus lunares, danzar con los dedos de tus pies, fijarme en el lugar escondido de tus cicatrices, p…
Cuando no me había tocado nadie todavía, pensaba que jamás me iban a poder acariciar del cuello hacia abajo. Luego descubrí que hay ciertas partes de mi cuerpo -pero menos de las que yo pensaba- que siguen haciéndome reír: los pies, las piernas c…
En mi cuerpo hay un sinfín de senderos. La curva lateral de un pecho, el pliegue de la ingle, el revés de las rodillas, las dos líneas que hay en medio de mis brazos, los dos hoyuelos que tengo, redondos y suavísimos, debajo de la espalda. Otros ha…
Les altera la sangre, dicen. Lo que, para la mayoría, es la estación de comenzar a desnudarse, del calorcito soportable todavía, del regreso del color a unas ropas que abandonan lso marrones, los negros y los grises del invierno; de la pasión desen…
Me buscas y te busco. Te busco mientras tiemblo. No existen las palabras. Quiero bailar contigo.Te aprendes mi piel. La piel que no sabía que era mía. Observas mis reacciones. Quiero bailar contigo.Tu cabeza en mi vientre. Mi pierna entre tus piernas…
Después de los besos, los abrazos, las miradas. Después de que te claves dentro de mí. Después de atenazarte con mis piernas. Después de que me inundes. Después del abandono y los gemidos. Después del cansancio y las lamidas y las chanzas. Despu…
Imagen de Jeroen Willekens.Quiero poner mi boca a un palmo de tu ombligo.
La piel es capaz de rugir antes de que lo haga la boca. Comienza a picar, en el escote, y con el filo de las uñas, de los dedos, casi sin darme cuenta, pero a la vez muy consciente, acaricio el cuello desde la base y bajo. Porque la piel se eriza, rea…