Me gusta así

Así. Cuando me pides que me dé la vuelta, que ponga los hombros pegando a las sábanas, que baje mucho más el pecho para alzar mucho más aún las caderas y te oigo, detrás de mí, después de un beso en la grupa, un beso con lengua que me hiende y me eriza:
-Ábrete para mí.
Entras. Y ya sí. Ya me alzas, para salir y entrar y embestirme. No puedo verte la cara y, por eso, te escucho y te siento más que nunca. Tus manos reptan. A mis pezones. A mis hombros. Tu boca jadea casi en mi oído.
Me gusta así.
Ya lo sé. Siempre lo he sabido.
A ti también te gusta.
Imagen de Wonder.
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