.


Vísteme

Pearl

Para ti, que nunca te gusta la ropa que llevo.

Hoy no voy a desnudarme para ti, hoy vas a ser tú el que me vista. Hoy abrirás mi armario de par en par, y elegirás el atuendo para la mujer que quieres que salga a la calle. Quizá escojas la falda más corta y la blusa más provocativa, o el vestido más recatado que puedas encontrar; pasarás tus manos en una caricia de amante por las telas de seda, sentirás el tacto áspero de los tejidos de invierno, hundirás los dedos en la espuma fragante de una prenda de lana. Y serás tú el que me ponga lo que hayas elegido…

sin-titulo-3

Tomarás de un cajón las medias negras más delicadas y las enrollarás con todo cuidado en torno a mis tobillos; las subirás por mis piernas notando cómo se adaptan a cada curva y recoveco; las fijarás en mis muslos oprimiendo la carne en una dulce presión anticipo de tus dedos.

Elegirás cuidadosamente un sujetador que estarás deseando quitarme sólo con verlo aún guardado. Lo ceñirás a mis pechos utilizando la palma de tus manos y cerrarás sus corchetes dejándolos centrados en la curva de mi espalda.

sin-titulo-2

Te pondrás frente a mí para deslizar una falda por mis brazos alzados, dejándola caer suavemente y con un sonido casi líquido hacia mis caderas. La ajustarás para que siga mis contornos, dejando advertirlos pero no demasiado, subirás su cremallera con una lentitud exasperante, más aún que cuando haces el mismo gesto a la inversa, pasarás un dedo entre la tela y mi cintura para asegurarte de que está perfectamente situada.

Tomarás mis brazos y los enfundarás en las mangas de una blusa veraniega, sólo un poco transparente, abrocharás los botones uno por uno y tomándote tu tiempo, esos botones que parece que puedan ser arrancados sólo con mirarlos, dejarás abierto uno más de lo estrictamente necesario.

sin-titulo-1

¿Y qué harás con esa parte bajo mi falda que todavía está desnuda? Tú decidirás si deseas que siga sin vestir, para que sea consciente de ello cada segundo del día, o si la cubres de encaje negro que, cuando acabe la jornada, desaparecerá en primer lugar, reteniendo un hálito de la calidez que mi cuerpo guarda siempre para ti, con o sin ropa, desnudo bajo tu piel o vestido con tus manos.

Todas las fotografías, de Aleksey and Marina.

Lee la noticia de la fuente original...

Comments are closed.