Dias de speed a falta de rosas - Kike Babas (con ilustraciones de ramone)
El olor
Echado a la cuneta Jose Luis esperaba fuera del coche a que la Guardia Civil terminase con el registro. Tras una somera inspección ocular le tocaba el turno al perro, que lógicamente olisquearía entre los asientos y encontraría el medio kilo de speed escondido.
A un lado del arcén Jose Luis esperaba la cárcel.
Hedía el sudor de Jose Luis. Le apestaba el miedo, básicamente. Tambien las toxinas de la sangre envenenada. Tambien la falta de ducha de las ultimas veinticuatro horas. Pero su olor no era el importante.
Inodoro era el despliegue del contro de carretera. Que no estaba ali para ser olido, sino para oler. Su falta de olor era necesaria.
Olia a aire el aire del campo y a gasolina la carretera en ese punto de la N-1 donde se controla tan bien a los vehículos que vienen del norte.
Olfateaba el perro el interior del vehiculo a toda velocidad: volante, pedales, guantera, alfombrillas. A Jose Luis le parecio un chucho hambriento rebuscando en un vertedero, pero cuando saltó a la parte de atras le parecio un verdugo.
Sudor, campo y gasolina, eso olio el perro. Ni un gemido al pasar el hocio por encima del doble forro del asiento trasero. Ni amago de ese aullido que significa penal. Resultó ser un perro de explosivos, no de narcoticos.
“Buenas noches, puede continuar”. Jose Luis, que hasta entonces se había olido lo peor, utilizó la nariz para otra cosa: respirar.
Fragmento de Dias de speed a falta de rosas, de Kike Babas
Posted in Fragmentos de mis lecturas, Novela Tagged: cuento, Cuentos, dias de speed a falta de rosas, fragmentos, historia, Historias, kike babas, literatura, relato, relatos
Lee la noticia de la fuente original...